Deudas de sangre: el reverso masculino de los asesinatos de honor en Oriente Medio

Todos hemos oído hablar de los llamados “asesinatos de honor” (en inglés “honor killings”), donde una chica o mujer es asesinada por exhibir una conducta sexual inapropiada. Aunque tradicionalmente es el padre quien debe encargarse del asesinato, en aquellos países donde se castiga con penas de cárcel, se recurre a un menor varón porque tienden a cumplir penas más cortas. Actualmente los “asesinatos de honor”, aunque todavía persisten, han desaparecido como institución en las naciones occidentales y en buena parte del mundo, siendo algunos países de Oriente Medio su último refugio.

En este artículo, sin embargo, no vamos a hablar de los atroces “asesinatos de honor”, sino de su reverso menos conocido y que afecta mayoritariamente a los varones: las llamadas “deudas sangre” (en inglés “blood feuds”). Al igual que los “asesinatos de honor”, se trata de una práctica que ha desparecido en la mayor parte de Occidente como institución (no como hechos marginales) pero que continúa viva en algunas zonas de Oriente Medio.

Las deudas de sangre son ciclos de venganzas familiares donde dicha represalia es legal o como mínimo tolerada por las autoridades políticas del lugar, además de contar con una amplia aprobación social. La muerte de un miembro de la familia se paga con el asesinato de otro, cuya familia a su vez reaccionará de la misma forma, generando un círculo vicioso que puede durar generaciones.

Este tipo de venganzas tiene sus propios códigos, entre ellos el de excluir a las mujeres de la violencia. Sólo hay una excepción: cuando el conflicto entre familias ha sido originado por una conducta sexual inapropiada. En ese caso la mujer en cuestión puede morir asesinada (el ya mencionado “asesinato de honor”, que es su otra cara), junto al hombre con quien mantuvo estas relaciones, pero una vez puesto en marcha el ciclo de venganzas las mujeres restantes en ambas familias quedan excluidas de la violencia. Otros motivos para la venganza incluyen diversas afrentas al honor, disputas por tierra, ganado o dinero.

Es importante recordar que la venganza no es “opcional”. En las culturas del honor existe una enorme presión social para llevar estas venganzas a cabo (incluyendo presión por parte de las mujeres) y todos los miembros varones de la familia son forzados a llevarla a cabo como parte de su obligación familiar, sean partidarios de dicha venganza o no. Exploraremos todas estas ramificaciones a lo largo de la entrada.

Sigue leyendo “Deudas de sangre: el reverso masculino de los asesinatos de honor en Oriente Medio”