La Organización Internacional del Trabajo abole finalmente el trabajo forzado masculino, pero…

En julio del año pasado contábamos en este blog que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) todavía no había abolido el trabajo forzado para los hombres. El convenio sobre trabajo forzoso de 1930 admitía en su artículo 11 la posibilidad de que se ejerciera sobre varones entre 18 y 45 años, aunque la de 1957 impuso restricciones adicionales. El mantenimiento del trabajo forzado obedecía a que se daba un plazo a los países para ir eliminándolo gradualmente en un período de transición que sería de cinco años (artículo 1.3.).

Pues bien, dicha transición terminó oficialmente en junio de 2014, pasados ya 84 años desde la convención original, aunque el texto no se haría público hasta meses más tarde (cuando escribí mi crítica en julio, el nuevo protocolo no había sido publicado).

Por supuesto todavía hay excepciones a este trabajo forzado, notablemente el servicio militar obligatorio o su prestación sustitutoria. Sin embargo, las excepciones no discriminan por razón de sexo, aunque los Estados a menudo sí lo hacen en su implementación.

El protocolo de 2014 a la convención de 1930 declara:

Tomando nota de que ha expirado el período transitorio previsto en el Convenio, y de que las disposiciones del artículo 1, párrafos 2 y 3, y de los artículos 3 a 24 ya no son aplicables (…). Se suprimen las disposiciones transitorias del artículo 1, párrafos 2 y 3, y de los artículos 3 a 24 del Convenio (artículo 7).

Recuerden que el artículo 11, finalmente suprimido, era el que autorizaba el trabajo forzado para los varones. Se trata, en resumen, de una significativa victoria en la lucha por la igualdad de género. Una de la que curiosamente no han informado los medios. Y esto es crucial porque hasta ahora ningún país ha ratificado el nuevo protocolo. Desde aquí pido, pues, que se informe a los representantes políticos para que ratifiquen este nuevo aspecto de una convención a la que en su momento se sumaron numerosas naciones.

Quería dar las gracias al Dr. Adam Jones por ser el único académico que escribió una carta a la OIT para enmendar el artículo 11 y de esta forma eximir a los hombres del trabajo forzado. Esto ocurrió en 2001, pero tiendo a pensar que tuvo algo que ver en la prohibición definitiva actual.

Gracias también al Dr. David Buchanan por su denuncia en el artículo “Gendercide and Human Rights” para Journal of Genocide Research en 2002.

Si hubiera más académicos valientes como ellos, quizá las cosas serían de otra manera.

14 comentarios sobre “La Organización Internacional del Trabajo abole finalmente el trabajo forzado masculino, pero…

  1. ¿Incluye este trabajo forzado a los presos? ¿O a qué se refiere exactamente a cualquier trabajo que pueda obligar a ejercer el gobierno, como por ejemplo asistir a una mesa electoral?

    1. No, el trabajo penitenciario y el servicio militar obligatorio eran excepciones. Aquí de lo que se habla es de que en una situación de emergencia el gobierno pueda obligar a los hombres (y sólo a ellos) a realizar trabajos forzados, como por ejemplo reconstruir infraestructura destruida, etc.

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