Propaganda y género. Los cinco pilares del sesgo mediático

Imagen de El País. Según el informe en que se basó el artículo, las bajas civiles de varones adultos constituyeron en realidad el 70% del total, como se mostrará en esta entrada.

A continuación encontrarán un fragmento de la obra Deshumanizando al varón perteneciente al capítulo “Víctimas indignas, los hombres y el sesgo mediático.” He realizado algunos cambios para ajustarlo al formato de la bitácora, incluyendo la imagen de cabecera, un hipervínculo y la división en apartados, que no se encuentran en el original.

INTRODUCCIÓN

El modelo de propaganda de Herman y Chomsky apareció en 1988 con la obra Los guardianes de la libertad. En él se explicaba la disparidad del tratamiento mediático hacia las víctimas dependiendo de si eran “dignas” o “indignas,” algo que se decidía por el contexto de su muerte: si eran víctimas de una dictadura enemiga (comunista) o de una dictadura aliada, incluso cuando sus muertes habían sido iguales en número y brutalidad. Por ejemplo un sacerdote asesinado en América Latina recibía 100 veces menos atención que uno asesinado en Polonia.[1] El sesgo mediático de la prensa española en cuestiones de género mantiene una disparidad similar. Según el seguimiento realizado al inicio de este capítulo, empleando una perspectiva de género los problemas femeninos recibían 62,5 veces más atención que los masculinos, con 250 noticias frente a cuatro durante los meses tratados.  

Dado que han pasado décadas desde la aparición del modelo, se está aplicando a un país distinto (España en lugar de Estados Unidos) y para un tema diferente, no es posible utilizar todas sus herramientas. Herman y Chomsky apuntaban a una tendencia políticamente conservadora en los medios, mientras que aquí se describirá un sesgo de tipo progresista. Pese a todo, las similitudes encontradas son enormemente reveladoras. Por ejemplo Herman y Chomsky realizaron una observación sobre el modelo de propaganda que podría aplicarse perfectamente al dispar tratamiento informativo en cuestiones de género con sólo eliminar la referencia al anticomunismo:

Nuestra hipótesis es que las víctimas dignas recibirán un trato prominente y dramático, que serán humanizadas, y que su sacrificio obtendrá un tratamiento detallado y contextualizado que generará el interés y el sentimiento compasivo del lector. Por el contrario las víctimas indignas merecerán tan sólo una breve referencia, una mínima humanización y un tratamiento descontextualizado que no excite ni enfurezca.

Mientras tanto, dado el poder de las fuentes de información del establishment, de los mecanismos de respuestas críticas y de la ideología anticomunista, podemos anticipar que se producirán protestas porque las víctimas dignas están siendo gravemente descuidadas, que las indignas reciben un tratamiento demasiado generoso y acrítico.[2]

Esto podría aplicarse a diversas comparaciones sobre cómo se tratan los problemas de ambos sexos y cómo se refleja su sufrimiento. Sin ir más lejos cuando examinamos el suicidio masculino pudimos comprobar cómo se pretendía despertar simpatía por la mujer indicando causas externas, mientras que el artículo se reafirmaba en que para los hombres todo se reducía a causas internas como la testosterona o la incapacidad de pedir ayuda.

La circuncisión femenina por ejemplo es inequívocamente condenada, persiguiendo la indignación del público y la búsqueda de justicia. Mientras tanto, los medios toman una postura desapasionada con respecto al procedimiento masculino e incluso deciden minimizarlo. En la versión española del Huffington Post, por ejemplo, se comparó la circuncisión masculina con “cortarse las uñas” (frente a la femenina que equivalía a “cortarse un dedo”)[3] pese a los centenares de muertes, amputaciones de pene y casos de deformidad genital que también provoca, particularmente en condiciones no estériles [969 muertes en diez años]. Y podrían mencionarse otros casos como los distintos argumentos expuestos en la prensa para negar microcréditos a los hombres en favor de otorgarlos exclusivamente a las mujeres, o el anteriormente mencionado ultraje mediático cuando la Guardia Civil puso en el mismo plano el maltrato masculino y femenino.

En un pasaje similar los autores también exponen la disparidad de contenido que podemos observar cuando las noticias tratan problemas de género masculinos y femeninos:

Mientras que la cobertura informativa que merece una víctima “digna” suele prodigar los detalles sangrientos y las expresiones que resaltan la atrocidad cometida y piden justicia, las informaciones que se refieren a víctimas “menos dignas” están redactadas en un tono menor, con la intención de restarles carga emocional, y suelen aludir a sentidas y filosóficas generalidades acerca de la omnipresencia de la violencia y de la tragedia inherentes a la vida humana.[4]

A grandes rasgos lo expuesto por Herman y Chomsky puede aplicarse al tratamiento informativo hacia ambos sexos mediante la aplicación selectiva de la perspectiva de género para unos problemas pero no para otros. Cuando dicha perspectiva se aplica al varón (lo cual es raro) ha de añadirse una dimensión adicional: la insistencia en muchos casos de que mientras los problemas de la mujer son externos y requieren de soluciones políticas, aquellos que experimenta el hombre por razón de sexo tienen un origen interno y sólo requieren un cambio de actitud.

Finalmente, su conclusión no podría ser más parecida a la expuesta en esta obra:

Mientras este tratamiento diferencial se produce a gran escala, los medios de comunicación, los intelectuales y la opinión pública pueden permanecer ajenos a la realidad y mantener la moral alta y un aire santurrón, que es la mejor prueba de la efectividad del sistema de propaganda.[5]

Dicho sistema de propaganda, sin embargo, no es el resultado de una conspiración, sino de la existencia de filtros que terminan generando un sesgo informativo. Ello provoca que incluso periodistas que trabajan con integridad y buena voluntad graviten hacia la postura dominante.[6] Para Herman y Chomsky el primer filtro sería la magnitud, propiedad y orientación de los beneficios de los medios de comunicación, el segundo la publicidad, el tercero las fuentes de información, el cuarto las reacciones adversas de reforzadores de opinión, y el quinto el anticomunismo o ideología anticomunista.

En el caso de la prensa española, en lo concerniente a las noticias “de género,” los filtros más importantes serían el tercero y el cuarto: las fuentes de información y las reacciones adversas de los reforzadores de opinión, aunque todos con excepción del quinto influyen en mayor o menor medida. Este último podría reemplazarse por “feminismo,” cuyas herramientas analíticas han sido aceptadas por el periodismo como puede comprobarse en los talleres ofrecidos por El País,[7] y que en línea con la narrativa de género establece a la mujer fundamentalmente como víctima o clase oprimida y al varón como opresor y privilegiado.

PRIMER FILTRO: LAS FUENTES DE INFORMACIÓN

El filtro referido a las fuentes de información es quizá el más importante, pues buena parte de las noticias sobre discriminación y violencia hacia hombres y mujeres provienen de ONGs, instituciones gubernamentales, supranacionales e internacionales que comparten una perspectiva de género similar. Equiparan “género” con “mujer” en la mayoría de los casos, universalizan los problemas masculinos (que por tanto dejan de ser específicos) o los relegan a una cuestión interna.

Naciones Unidas y sus organismos relacionados, como la Organización Mundial de Salud, constituirían una de las principales fuentes, y como hemos comprobado a lo largo de estas páginas no se han mostrado precisamente neutrales en materia de género. Recordemos por ejemplo que hasta 2013 Naciones Unidas no reconoció a los varones adultos como víctimas de violencia sexual en conflictos armados y hasta 2014 la Organización Internacional del Trabajo no abolió todas las formas de trabajo forzado masculino recogidas en el Convenio sobre el trabajo forzoso de 1930 (con la excepción del trabajo realizado por prisioneros y el servicio militar). En el ámbito de la trata el “Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños” de la ONU relega a los hombres a víctimas de segunda clase. También podemos referirnos a su apoyo para que las políticas microfinancieras se dirijan sólo o mayoritariamente a las mujeres, igual que ocurre con la distribución de alimentos. Igualmente podemos nombrar el hecho de que pidiera abolir de forma sistemática las penas de cárcel sólo para mujeres que no hubieran cometido delitos graves ni violentos. Que la OMS prescriba la circuncisión masculina masiva en África para reducir el SIDA (cuando hay otras formas más eficientes de hacerlo) mientras condena la femenina. Que no haya desmentido (e incluso haya empleado) estadísticas falsas sobre problemas femeninos, o que no recogiera las patologías masculinas en sus planillas sobre la realidad epidemiológica en Bolivia. El caso de los mineros de Cerro Rico en Bolivia es bastante ilustrativo porque al eliminar la realidad epidemiológica masculina para sólo recoger la materno-filial, no existe información alguna que los medios puedan reproducir al respecto. Pero hay otros ejemplos.

En una noticia recogida por El País titulada “La escalada de violencia en Afganistán se ceba con los niños y mujeres” se recoge que el número de mujeres que ha sufrido violencia en Afganistán aumentó un 23%, y el de niños un 13%. No hay referencias a los hombres entre las víctimas.[8] La noticia se origina en un informe de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán. El País no hizo más que seguir la fórmula de este documento: el número de varones adultos que fueron bajas civiles no se menciona de forma explícita ni una sola vez.[9] Tampoco su porcentaje.

Encontramos secciones dedicadas a mujeres y niños (empleo aquí el masculino genérico), pero no hay nada sobre los problemas o peligros a los que se enfrentan los hombres. Todo esto pese a que diversos académicos han denunciado que los hombres civiles se encuentran en una situación de vulnerabilidad justamente por razón de sexo: ambos bandos consideran que los varones en edad de combatir son posibles activos a utilizar para su propio bando o potenciales enemigos que en cualquier momento pueden empuñar las armas, y se les asesina muchas veces de forma preventiva.[10] La ONU, sin embargo, no tiene una sección para ellos. Sólo considera como colectivos vulnerables a mujeres y niños, pese a que los varones adultos constituyen un 70% de las víctimas mortales entre los civiles.

La forma en que puede hallarse dicho porcentaje es reveladora: se consigue sumando el número de niños asesinados y el de mujeres asesinadas, ambos señalados de forma explícita,[11] y restándolo del total de bajas civiles.[12] El porcentaje es de un 69,6%, que puede redondearse al 70% para simplificar. Examinando el informe del año anterior, que cubre los doce meses, descubrí que nuevamente se habían invisibilizado las muertes de varones adultos, cuyos números o porcentajes no se señalan de forma explícita y que realizando un cálculo similar al ya descrito alcanzaría el 72%.[13] Teniendo además en cuenta que este último documento define “niño” como menor de 18 años según la Convención de los derechos del niño,[14] es bastante probable que un alto porcentaje de las bajas infantiles sea de varones adolescentes.  En cualquier caso, El País se ciñó tanto a la información proporcionada por Naciones Unidas como a la forma en que fue entregada: excluyendo mención alguna sobre los varones adultos.

De forma similar El País también se hizo eco de otro informe de Naciones Unidas para afirmar en un titular que “Casi el 25% de los hombres en Asia admite haber violado a alguna mujer.”[15] Sin embargo, examinando el documento comprobamos que una de las dos definiciones empleadas para preguntar si los hombres violaron fue “tuvo relaciones sexuales con su compañera cuando él sabía que ella no quería pero creía que debía acceder porque era su esposa o compañera.”[16] No es infrecuente que en algunos casos a un miembro de la pareja le apetezca tener sexo y al otro no pero acceda para agradar a su compañero, del mismo modo que en pareja se cede a muchas otras peticiones no relacionadas con el sexo como parte de un sacrificio recíproco para mantener la relación. En estos casos muchos hombres podrían haber marcado la casilla y no haberse referido necesariamente a la violación, dada la ambigüedad del cuestionario. Esta casilla, además, estaría relacionada con entre el 70% y el 80% de los casos del informe.[17] Del mismo modo, una de las dos definiciones que cubría la violación de mujeres que no eran la pareja del hombre encuestado fue redactada como “El encuestado tuvo sexo con una mujer o chica cuando estaba demasiado borracha o drogada como para decir si quería o no.”[18] En este caso no hay referencia alguna al estado de embriaguez del hombre que marcaba la casilla, algo importante porque si tanto el hombre como la mujer estaban borrachos en el momento de tener sexo, definir el acto como violación por parte del hombre es como mínimo cuestionable (aunque no cabría duda si él estaba sobrio). De haberse preguntado a las mujeres lo mismo, es posible que su porcentaje de crimen sexual también hubiera resultado sorprendentemente alto. En cualquier caso El País obtuvo su información a través de la BBC, que a su vez no decidió analizar la metodología del estudio y aceptó los resultados sin cuestionarlos.

Uno de los mayores obstáculos para visibilizar la experiencia masculina se basa en los preceptos ideológicos empleados para este tipo de encuestas y estudios. Por ejemplo la Macroencuesta de violencia contra la mujer del gobierno español parte del concepto “violencia de género” que por definición sólo puede ser efectuada por el varón y cuya víctima es fundamentalmente la mujer (aunque en ocasiones se incluya también a los hijos como víctimas indirectas si son maltratados o asesinados con objeto de hacer sufrir a su madre). Este encuadre provoca que los gobiernos recojan información sobre víctimas femeninas e ignoren las masculinas, datos que a su vez se difunden a través de la prensa y generan una visión sesgada de la realidad.

María de la Paz Toldos Romero señaló las dificultades encontradas a la hora de obtener datos estadísticos sobre la violencia en la pareja sufrida por los varones, incluso cuando se trata de hombres asesinados. Muchas instituciones no recogen los datos, y aquellas que lo hacen no son tan diligentes como en el caso de las mujeres. Por ejemplo El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, dependiente del Consejo General del Poder Judicial, cifró en siete los varones asesinados a manos de sus parejas (14 en total) para los años 2010 y 2011, frente a las 73 y 62 mujeres que perdieron la vida en iguales circunstancias. Sin embargo, realizando una revisión de las noticias en las que se informaba sobre hombres asesinados a manos de sus parejas femeninas, Romero encontró casi el doble de casos que los documentados por las instituciones,[19] si bien es necesario señalar que la prensa recoge estos crímenes de forma dispersa y sin una narrativa que los vincule, repartiéndose entre periódicos nacionales, regionales y páginas web. El bajo número de hombres asesinados por su pareja del que informan los organismos oficiales se corresponde con el igualmente bajo número de denuncias falsas declarado por la fiscalía: el ya mencionado el 0,01% que la prensa difunde como única posibilidad.

Finalmente encontramos las noticias basadas en informes y declaraciones de ONGs, fundamentales para entender el sesgo mediático relacionado con los países subdesarrollados y en vías de desarrollo. Recordemos por ejemplo el papel de Oxfam en perpetuar el mito de que las mujeres sólo controlan el 1% de la propiedad, entre otras estadísticas falsas. Las ONGs juegan un importante papel en la promoción de verdades políticas, que a su vez son difundidas por la prensa. Como por ejemplo cuando se afirma que el 70% de los pobres son mujeres, dato recogido en una iniciativa de Coordinadora de ONG para el Desarrollo España, a la que están suscritas 83 ONGs.[20] Manos Unidas y Ayuda en Acción promovieron el dato, que apareció en múltiples diarios como El Mundo[21] y ElDiario.es.[22]

Otro caso interesante lo encontramos en un artículo del diario ABC sobre la situación de la mujer en India y cuya autoría corresponde a la Fundación Vicente Ferrer. La redacción del ensayo induce al lector a pensar que el suicidio femenino supera al masculino en el país:

La situación de desigualdad, pobreza y falta de oportunidades hace que la India sea uno de los países con mayor índice de suicidios de todo el mundo, con 21 casos por cada 100.000 habitantes. Estas cifras son aún más dramáticas en el caso de las mujeres: el suicidio es la principal causa de muerte entre las mujeres de menos de 50 años, según Global Burden Diseases. Los métodos más utilizados son la ingesta de henna(tinte) y de pesticidas usados en agricultura. En otros casos eligen organofosforado (matarratas), el más letal de los métodos.[23]

En realidad, según la Oficina Nacional de Registro Criminal del Ministerio del Interior indio, el número de suicidios de varones dobla al de mujeres.[24] Y en el caso de los agricultores (aquellos que se suicidan tomando pesticidas), la proporción es de cuatro suicidios masculinos por cada suicidio femenino.[25] Pero como afirma el texto “para la Fundación Vicente Ferrer revertir esta situación contra las mujeres es una cuestión de derechos humanos.”[26]

El mismo artículo afirma que el 70% de las mujeres indias son maltratadas,[27] pero esta vez ni siquiera ofrece una fuente para sustentar el dato, y es sencillamente porque no existe. La cifra se origina en unas declaraciones de la exministra Renuka Chowdhury,[28] pero no hay un solo estudio que pueda respaldarla. En otro informe de la Oficina Nacional de Registro Criminal del Ministerio del Interior indio encontramos dos categorías de delitos que tratan la violencia doméstica: “Crueldad por parte del marido o sus parientes” y “muertes relacionadas con dotes.”  En la primera se registraron 106.527 denuncias, mientras que en la segunda tenemos 8.233 casos.[29] Durante ese año India contaba con 597.121.050 mujeres.[30] Eso significaría que el porcentaje de mujeres afectadas por la violencia doméstica (oficialmente, al menos) sería el 0,02%. Por supuesto hay muchos casos que no se registran oficialmente, pero incluso si consideráramos que ocurren cien casos por cada uno denunciado, estaríamos todavía en un 2%. Sin embargo la Fundación Vicente Ferrer admite el dato sin crítica alguna y ABC lo reproduce sin cuestionarlo.

La creencia ciega en datos alarmantes cuando se trata de India no resulta sorprendente. ABC, sin ser el único diario, participó en la creación del mito de India como “capital mundial de la violación” con un artículo titulado “¿Por qué violan a tantas mujeres en India?” donde afirmaba se habían cometido 24.923 violaciones en 2012.[31] Sin embargo, al ajustar el número de violaciones en proporción a la población total,[32] se llega a 2 violaciones por cada 100.000 habitantes, un número similar o incluso inferior al de muchos países europeos, incluyendo España con un 2.7 por cada 100.000 habitantes.[33] El mismo diario reportó el caso de las hermanas Badaún, violadas y ahorcadas,[34] pero no el posterior resultado de la investigación realizada por el Comité Central de Investigación indio, donde determinó que había sido un suicidio.[35] Del mismo modo, ABC también publicó la noticia de dos chicas en India que se defendieron valientemente de sus acosadores en un autobús,[36] pero igualmente ignoró el desenlace de la historia, cuando varias mujeres testificaron que la disputa se originó en torno a un asiento vacante y que las chicas iniciaron la agresión, algo que les costó la medalla al valor del gobierno que iban a recibir por este incidente.[37]

David Styan describió la relación entre la prensa y las ONGs como “incestuosa”: por una parte estas organizaciones dependen de los medios para otorgar visibilidad a su trabajo y las causas que defienden, lo que genera ingresos y ayuda a instigar cambios políticos. Por otra, en aquellos países donde no se cuenta con demasiados medios y/o personal para hacer periodismo, las ONGs pueden proporcionar fuentes de información, contactos y la posibilidad de entrevistar a figuras más familiares para el público en sus países de origen.[38]

Las fuentes procedentes de organismos internacionales, entidades supranacionales, gobiernos y ONGs serían lo que Herman y Chomsky consideran las noticias del “establishment,” que “Por definición (…) satisfacen las máximas exigencias de los filtros y son rápidamente adaptadas por los medios de comunicación.”[39] Como hemos visto, esto generalmente se realiza sin crítica ni cuestionamiento alguno.

SEGUNDO FILTRO: LOS REFORZADORES DE OPINIÓN

El segundo filtro en orden de importancia sería el de las reacciones adversas de los reforzadores de opinión: mecanismos de queja, amenaza o acción punitiva. Estos pueden provenir de las docenas de asociaciones feministas que hay en España,[40] instituciones estatales o regionales como los institutos de la mujer, e incluso por iniciativa de ciudadanos particulares. De hecho buena parte de los ingresos de asociaciones y ONGs se basa en su papel para perpetuar la narrativa de género. Por ejemplo en 2017 el gobierno español otorgó 1.245.135 euros en subvenciones a 74 organizaciones feministas, incluyendo la Asociación Española de Mujeres Profesionales de Medios de Comunicación.[41] Esto no incluye las subvenciones recibidas por gobiernos autonómicos o locales.

Un ejemplo de cómo los reforzadores de opinión influyen en la prensa lo encontraríamos en el seguimiento de los diarios que realicé durante cuatro meses: sólo una noticia se mostró crítica hacia la mujer (frente a unas 17 que criticaban al sexo masculino), y su titular fue cambiado el mismo día de la publicación debido a las reacciones recibidas.[42] En otro ejemplo, el Ayuntamiento de Nerva retiró al periodista Arcadi Espada en 2016 la distinción Torre de Nerva concedida en 2010 por un artículo crítico hacia la lucha contra la violencia de género.[43] Durante el circo mediático en torno a la falsa violación de Málaga, una de las pocas periodistas que defendió la presunción de inocencia de los acusados[44] fue amonestada por compañeros de su propio diario.[45] Autores como Pérez Reverte o Javier Marías, que han criticado las políticas de género, también han recibido numerosos ataques en los medios de comunicación, y hasta un decálogo del sindicato Comisiones Obreras para una escuela feminista pidió retirar sus obras de las escuelas, junto a las de Neruda.[46] La feminista Elisa Beni fue atacada por no posicionarse en favor de la madre durante el caso Juana Rivas, donde ésta fue acusada de secuestrar a sus hijos para alejarlos del padre.[47] Incluso los jueces denunciaron sufrir presiones por parte de sectores políticos alineados con los reforzadores de opinión.[48]

De hecho la prensa a veces adopta como propio el papel reforzador, participando con frecuencia en la difamación ritual[49] de quienes emiten opiniones contrarias a la narrativa de género.[50] Éste fue el caso de Toni Cantó, quien declaró erróneamente que la mayoría de las denuncias por violencia de género eran falsas, y recibió numerosas críticas por parte de la prensa.[51] Si bien Cantó se equivocó en su afirmación, la verdad política que insiste en el 0,01% de denuncias falsas nunca ha sido rebatida pese a que en realidad es imposible saber cuántas denuncias falsas existen, dado el alto número de archivadas, retiradas o que no terminan en condena. Una de las consecuencias de este filtro es la autocensura por parte de periodistas o personajes públicos, que pueden ver dañado su prestigio por oponerse a la narrativa dominante.

TERCER FILTRO: LA PUBLICIDAD

La autocensura también tiene una relación directa con el tercer filtro: la publicidad. Posturas asociadas con la narrativa de género no sólo se consideran más legítimas sino también moralmente responsables. La virtud del argumento en este campo es proporcional a lo cerca que se sitúe del relato dominante, independientemente del valor objetivo de la opinión.

Patrocinadores y anunciantes no quieren ser vinculados con causas impopulares que puedan asociarse a una postura moral reprobable. De hecho las corporaciones multinacionales se sienten más cómodas apoyando la causa feminista. En el informe sobre la brecha de género del Foro Económico Mundial podemos encontrar los siguientes patrocinadores:  Accenture, Adecco Group, African Rainbow Minerals, Alcoa, Alghanim Industries, AlixPartners, A.T. Kearney, The Bahrain Economic Development Board, Bank of America, Barclays, The Bill & Melinda Gates Foundation, Bloomberg, The Boston Consulting Group, Centene Corporation, Chobani, Egon Zehnder, EY, GEMS Education, Google, GSK, Heidrick & Struggles, Hubert Burda Media, Infosys, JLL, Johnson Controls, LinkedIn, ManpowerGroup, Mercer (MMC), Microsoft Corporation, Nestlé, NYSE, Omnicom, Ooredoo, Pearson, PwC, Renault-Nissan Alliance, Saudi Aramco, Siemens, Tata Consultancy Services, The Coca-Cola Company, The Rockefeller Foundation, Tupperware Brands Corporation, Uber, Workday, WPP y Zain.[52] Este apoyo desaparece cuando se trata de causas minoritarias que desafían la narrativa de género.

Aunque no es común, existen patrocinadores con intereses ligados a la narrativa de género como la Fundación Bill y Melinda Gates, que patrocina la sección Planeta Futuro dedicada al desarrollo global sostenible en el diario El País, y centrada principalmente en países subdesarrollados o en vías de desarrollo.[53] Siendo la fundación uno de los principales promotores de las campañas masivas de circuncisión en África,[54] es de anticipar que noticias críticas a dicha iniciativa no sean bienvenidas por parte del patrocinador, pudiendo actuar como filtro en este caso.

El patrocinador más relevante que asegura la uniformidad en cuanto al tratamiento informativo de los asuntos de género es, de hecho, el propio gobierno. Regularmente el gobierno español asigna millones de euros a los medios de comunicación para campañas relacionadas con la violencia de género. Por ejemplo la campaña de 2011 “No te saltes las señales. Elije vivir,” que adopta el lenguaje de las campañas de tráfico para concienciar sobre indicios de maltrato, destinó 4,6 millones de euros a su difusión mediática.[55] Otra campaña, “Hay salida,” esta vez en 2015 y que fue dirigida a jóvenes y adolescentes, contó con 2,5 millones de euros,[56] presupuesto que casi alcanzó los 5 millones en 2016.[57]

Lo relevante de estas campañas es que el dinero se reparte a medios de distinta orientación política. Por ejemplo en 2012 los diarios conservadores La Razón y ABC recibieron más dinero para estas campañas que otros de corte progresista como El País, pese a que este último contaba con más lectores.[58] Algo similar ocurrió con las emisoras de radio, provocando la denuncia de los perjudicados, que acusaron al gobierno de premiar a los medios que le eran fieles.[59] Más allá de esta disputa, la entrega de una mayor partida de dinero a los diarios conservadores consigue el efecto de hacer la narrativa de género uniforme, aunque sea a un nivel superficial: todos los diarios adoptan terminología como “violencia de género” y con ella las premisas que la sustentan. De hecho tanto La Razón como ABC, más allá de las campañas publicitarias, ya cuentan con secciones sobre “violencia de género” y no es extraño encontrar el término “violencia machista” en sus artículos.

CUARTO FILTRO: PROPIEDAD Y ORIENTACIÓN DE LOS MEDIOS

El cuarto filtro consiste en “la limitación de la propiedad de los medios de comunicación de una magnitud y difusión significativa, por exigir una gran inversión,”[60] además de las presiones por parte de accionistas, directores y banqueros, así como los vínculos y la dependencia que tienen con el gobierno.[61] Este filtro no es tan crucial para el apartado de género debido a varios factores como la aparición de internet (irrelevante en el momento en que Herman y Chomsky escribieron su obra), pero continúa siendo importante debido a la prominencia que todavía ostentan los grandes medios de comunicación.

El escenario descrito por Herman y Chomsky hace más de dos décadas es similar al español e incluso en este último los problemas se encuentran más acentuados. Los autores hablaban de 24 corporaciones en Estados Unidos,[62] mientras que en España encontramos una concentración de los medios incluso mayor con 10 conglomerados empresariales.[63] Además un artículo del diario The New York Times señalaba que la independencia de los diarios españoles es ahora más baja que nunca debido a la fuerte pérdida de ingresos durante la crisis, sufriendo una mayor dependencia por parte de los bancos (algunos de los cuales convirtieron su deuda en acciones) y del gobierno. El artículo recoge declaraciones de varios periodistas españoles, quienes afirman que los diarios “están en manos de acreedores, y también en las de un gobierno que ha ayudado a convencer a los acreedores de que los periódicos deberían mantenerse a flote en lugar de ser asfixiados por sus deudas.”[64]

Aunque la preocupación por las presiones que sufren los medios se centran en su menor capacidad o voluntad de crítica hacia el gobierno, la banca o las grandes empresas, también tiene un impacto en cómo se tratan los asuntos relacionados con el género. Si los diarios están dirigidos ahora por ejecutivos preocupados de sus cuentas y de llevarse bien con quienes se encuentran en el poder, serán más proclives a mantener la narrativa de género que a mostrarse demasiado beligerantes, so pena de perder el apoyo de patrocinadores que pueden sentirse fácilmente intimidados por los reforzadores de opinión. También pueden potencialmente perder el apoyo de un gobierno que otorga ayudas a los medios basándose en dichas premisas ideológicas. Sin embargo, la influencia del gobierno en materia de género no se basa en la presión externa sino en sentar las bases del lenguaje a emplear y la perspectiva oficial que los medios terminan adoptando.

Al Partido Popular (PP), de orientación conservadora, se le acusa desde sectores progresistas de no alinearse ideológicamente con el feminismo ni simpatizar con éste, habiendo recortado el presupuesto destinado a tratar la violencia de género[65] y criticando la huelga de mujeres del 8 de marzo. Sin embargo ha mantenido el mismo discurso oficial en cuanto a políticas de género que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE),  incluyendo la legalidad del término “violencia de género,” las ayudas a organizaciones feministas (si bien más limitadas), las campañas de difusión y un largo etcétera. Ello se debe a que la narrativa de género y sus políticas asociadas constituyen ya el estándar establecido por Naciones Unidas y la Unión Europea. La diferencia entre los partidos se mide por la implicación y los recursos destinados, pero no se cuestionan las premisas, algo que inevitablemente tiene implicaciones para los medios de comunicación. Un ejemplo lo encontramos en el Manual de género para periodistas, dirigido a Latinoamérica, que contó con financiación del Fondo Fiduciario España-PNUD.[66] Otro en las Jornadas sobre Género y Medios de Comunicación, donde en ocasiones ha participado la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo,[67] o en la Guía práctica de comunicación con perspectiva de género publicada por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad para actuaciones cofinanciadas por los fondos estructurales y el fondo de cohesión europeos.[68]     

La aplicación de la perspectiva de género en diversos ámbitos nació en la IV Conferencia sobre la Mujer celebrada por Naciones Unidas en Beijing en 1995. Aunque el término “género” se había utilizado con anterioridad, no se adoptó como parte central del lenguaje internacional hasta este momento, cuando también se instó a los Estados a aplicar la perspectiva de género en sus propuestas económicas, políticas y sociales, además de en los medios de comunicación: lo que se conoce como transversalidad de género (del inglés gender mainstreaming). Esta propuesta fue recogida por la Unión Europea en el Tratado de Ámsterdam, que a su vez fue ratificado por España en 1999,[69] justamente durante el gobierno del Partido Popular.  

La Conferencia de Beijing nombró doce áreas de gran importancia para alcanzar la igualdad, y una de ellas fue los medios de comunicación. Como señala el Manual de género para periodistas: “A partir de ese momento, el ámbito de la comunicación adquirió estratégicamente el mismo nivel de importancia otorgado a la economía, la participación política, la violencia o la salud.”[70] El uso de los medios de comunicación para alcanzar la igualdad también aparece en la Unión Europea. Por ejemplo un documento de la Comisión Europea se refirió a la necesidad de “apoyar agentes del cambio que trabajan para desplazar normas sociales o culturales negativas, incluyendo medios de comunicación, organizaciones de mujeres, y la involucración activa de hombres y niños”[71] o “trabajar junto a operadores de medios de comunicación para elevar su propia concienciación y la del público en igualdad de género”[72] incluyendo tanto medios de comunicación nacionales como locales.[73]

En la misma línea, el gobierno español declaró en su Guía para la incorporación de la perspectiva de género:

Los medios de comunicación pueden ayudar a crear una corriente de opinión propicia a la igualdad real de mujeres y hombres en los diferentes ámbitos de la sociedad. Su relevante papel en la persistencia o irrelevancia de estereotipos y normas de comportamiento constituye una ayuda fundamental a la hora de difundir conceptos e ideas democráticas.[74]

El Pacto de Estado contra la Violencia de Género de 2017 también incorpora menciones a los medios de comunicación, cuando el Congreso de los Diputados instó al gobierno a:

Activar de forma permanente el Plan Nacional de Sensibilización y Prevención de la Violencia de Género, involucrando específicamente a las instituciones educativas y los medios de comunicación: impulsando la formación especializada en perspectiva de género para los y las profesionales de los medios de comunicación.[75]

Y también se recogen medidas de diputados individuales como “hacer un nuevo pacto con los medios de comunicación.”[76] En definitiva, España se adscribe a las posturas de la Unión Europea y Naciones Unidas en materia de género, independientemente de la orientación política del partido gobernante.

Las propuestas iniciales con respecto a los medios de comunicación a distintos niveles políticos no eran realmente problemáticas, centrándose en promover un mayor número de mujeres en los medios o combatir los estereotipos sexistas difundidos por éstos. De hecho la transversalidad de género a un nivel general era necesaria para identificar problemas específicamente femeninos y así generar propuestas y programas para combatirlos, ya que muchos estudios o informes gubernamentales en distintos países no separaban por sexo en las encuestas y lo masculino se adoptaba como universal.

La transversalidad de género, pese a sus beneficios para las mujeres, ignora que el uso de lo masculino como universal también oculta problemas específicos de los hombres, y adopta una visión del mundo donde el varón es un privilegiado y opresor, que por tanto no necesita de programas específicos para ayudarle por razón de sexo. Este tipo de vocabulario y sus premisas podemos encontrarlo también a otros niveles.

Mengage, organización surgida de la alianza de ONGs y agencias de Naciones Unidas[77] para involucrar a hombres y chicos en la igualdad de género afirma que: “Dado que los hombres en conjunto se benefician del dividendo patriarcal, se deduce que la igualdad de género supondrá necesariamente que los hombres perderán algunos de sus privilegios injustos.”[78] Por su parte un documento de la Unión Europea concedía que “Los hombres pueden ser motivados por intereses distintos de mantener sus propios privilegios,”[79] confirmando la aceptación del concepto privilegio en cuestiones de género (pero sólo en el caso masculino) y reconociendo implícitamente que su punto de partida por defecto es el del hombre que lucha para mantenerlo. El mismo documento también se refiere al dividendo patriarcal,[80] lo cual no es sorprendente porque la Unión Europa encargó el estudio a la misma Mengage.[81]

En el Pacto de Estado contra la Violencia de Género de 2017 para España encontramos un vocabulario similar, con referencias a justicia patriarcal,[82] dominación patriarcal,[83] concepciones patriarcales y machistas,[84] machismo estructural,[85] violencia machista o patriarcal,[86] o la relación privilegiado-oprimida.[87]

El resultado es una visión de las relaciones de género donde el hombre, e incluso el niño varón, es percibido como privilegiado y/u opresor y cuya participación debe ir dirigida a mejorar la situación de mujeres y niñas, por lo que no necesita de programas específicos más allá de aquellos que le animen a deconstruir su masculinidad. Por ejemplo en el Informe sobre el fomento de la igualdad de género en los ámbitos de la salud mental y la investigación clínica de la Unión Europea se pidió a los Estados miembros que “garanticen el acceso gratuito a los servicios de salud de las mujeres desempleadas, de las mujeres del medio rural y de las mujeres pensionistas con ingresos bajos que no pueden financiarse su control y tratamiento médico”[88] como si el privilegio masculino compensara la falta de atención médica o el endeudamiento por gastos médicos a un hombre en similares circunstancias. Si en los roles de género tradicionales existía un intercambio de estatus por protección entre hombres y mujeres, los gobiernos ahora mantienen y extienden su protección a la mujer al tiempo que intentan elevar su estatus. Al hombre se le pide ceder su estatus (por ejemplo mediante cuotas en las empresas) pero no existe interés por extenderle una mayor protección, como se puede comprobar en este ejemplo sobre mujeres desempleadas.

Los grandes medios se alinean con las posturas oficiales del gobierno, la Unión Europea y Naciones Unidas, que han adoptado la narrativa de género como propia. Ir a contracorriente supondría desmarcarse del relato mayoritario, incomodando a accionistas, patrocinadores y un gobierno que promulga leyes bajo las mismas premisas. Quizá pocos de ellos crean en los principios teóricos subyacentes, pero ninguno querrá ser asociado con una postura minoritaria que no les aporta ningún beneficio y sólo puede acarrearles problemas.

Los conglomerados mediáticos pueden explicar la uniformidad informativa. Sin embargo, sería de esperar que la creación de medios independientes, como en el caso de Público o ElDiario.es, diera lugar a perspectivas más críticas no sólo hacia el gobierno, sino también hacia algunos de sus supuestos en materia de género. Por el contrario, muchos diarios independientes se adhieren a la narrativa de género incluso con más fuerza que aquellos del establishment (tomando prestado el término de Herman y Chomsky). El cuarto filtro, por tanto, se muestra insuficiente para explicar este desarrollo, pues el surgimiento de diarios independientes no ha supuesto una mayor pluralidad en este sentido. Aquí es donde aparece el quinto filtro: feminismo.

QUINTO FILTRO: EL FEMINISMO

Dado que feminismo puede abarcar múltiples definiciones, me referiré a él como un “movimiento o conjunto de movimientos que defienden la existencia de un patriarcado que oprime a la mujer y privilegia al hombre.” El feminismo que no se ajusta a esta definición apenas posee influencia en el discurso dominante o los medios de comunicación.

Generalmente el feminismo es adoptado como un valor incuestionable por parte de sectores o individuos que se identifican con la izquierda, principalmente entre aquellos con educación universitaria, asociándolo con la intelectualidad. Actualmente y salvo excepciones puntuales, la intelectualidad no se percibe sin el feminismo, aunque sea reconociendo ocasionalmente su importancia o al menos no contradiciendo su narrativa.

El feminismo se puede abrazar desde la caballerosidad conservadora, que considera a la mujer como el sexo débil necesitado de ayuda, como desde el progresismo social, donde la mujer constituye un grupo vulnerable junto a otras identidades (raza, orientación sexual, etc.). Para muchos periodistas, incluyendo editores de periódicos, el feminismo es una causa personal que abrazan con el fin de mejorar la situación de la mujer y lograr un mundo más igualitario. El problema reside en que el deseo de ayudar a la mujer se encuentra inextricablemente ligado a una teoría cuestionable que descarta o minusvalora el sufrimiento masculino, percibiendo al hombre como fuente de opresión e injusticia, lo que desemboca finalmente en un tratamiento informativo hostil.

La conexión entre la teoría feminista y el deseo de ayudar a la mujer es tan fuerte que cuestionar esta primera se entiende como un ataque al segundo. Ello contribuye a que las noticias que recogen padecimientos del hombre por razón de sexo sean ignoradas, publicadas con un estilo meramente descriptivo (la perspectiva de género no existe para el varón) o reinterpretadas para culpar de dicho sufrimiento al propio hombre o a la masculinidad. Aquí no son los gobiernos, ONGs, accionistas o patrocinadores quienes condicionan el filtrado de noticias, sino la convicción personal del director del diario o sus periodistas y su visión de la realidad.

Dichas convicciones no sólo afectan a diarios independientes, sino también a periodistas pertenecientes a cualquier medio. La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) incorpora el lenguaje oficial en materia de género (y con él su visión del mundo) cuando por ejemplo defiende que los medios son “una herramienta esencial para denunciar la violencia machista,”[89] e incluso ofreció a sus miembros un descuento para el taller “Periodismo de-generado” ofrecido por la revista feminista Píkara.[90] Por otra parte, al pacto de medios organizado por ONU Mujeres “Demos el paso para la igualdad de género” se han asociado el Huffington Post (del que hay una versión en español), Tribuna Feminista (asociada al diario El Plural) y más importante la agencia de noticias española Europa Press, que proporciona noticias a diarios como El Mundo, ABC y muchos otros.[91]

CONCLUSIONES

La suma de los cinco filtros crea el ambiente mediático perfecto para un sistema de propaganda donde una visión de la realidad termina convirtiéndose en la realidad. El gran poder de la narrativa de género es que se construye simultáneamente como el establishment y el anti-establishment, con el segundo grupo acusando al primero de no hacer lo suficiente, y provocando como resultado que sus premisas no sean suficientemente cuestionadas. Existen excepciones, con autores que publican opiniones disidentes en medios mayoritarios, pero que a menudo quedan ahogadas por la corriente dominante y atacadas por los reforzadores de opinión. Del mismo modo, medios independientes que no siguen el relato oficial carecen del prestigio y la audiencia suficiente para hacerle mella. El cambio parece difícil, y a corto plazo casi imposible, pero no cabe duda de que es absolutamente necesario.


NOTAS

[1] Noam Chomsky y Edward S. Herman, Los guardianes de la libertad, trad. Carme Castells (Barcelona: Grijalbo Mondadori, 1995), 84.

[2] Ibid., 79. [Énfasis en el original]

[3] Miguel Lorente Acosta, «“Mutilación genital masculina”», El Huffington Post, 11 de febrero de 2015, España edición, sec. Blog, http://www.huffingtonpost.es/miguel-lorente/mutilacion-genital_b_6654130.html.

[4] Chomsky y Herman, Los guardianes de la libertad, 83.

[5] Ibid., 81.

[6] Ibid., 22.

[7] María Sahuquillo, «Periodismo con género», Escuela de Periodismo UAM – El País, 2018, https://escuela.elpais.com/talleres/periodismo-con-genero/.

[8] Agencias, «La escalada de violencia en Afganistán se ceba con los niños y mujeres», El País, 5 de agosto de 2015, sec. Internacional, http://internacional.elpais.com/internacional/2015/08/05/actualidad/1438764181_034952.html.

[9] United Nations Assistance Mission in Afghanistan, «Afghanistan Mid-year Report 2015. Protection of Civilians in Armed Conflict».

[10] Davis, Taylor, y Murphy, «Género, reclutamiento y protección», septiembre de 2014; Jones, «Effacing the Male».

[11] United Nations Assistance Mission in Afghanistan, «Afghanistan Mid-year Report 2015. Protection of Civilians in Armed Conflict», 6.

[12] Ibid., 1.

[13] United Nations Assistance Mission in Afghanistan, «Afghanistan Annual Report 2014. Protection of Civilians in Armed Conflict».

[14] Ibid., 102.

[15] El País, «Casi el 25% de los hombres en Asia admite haber violado a alguna mujer», El País, 10 de septiembre de 2013, sec. Sociedad, https://elpais.com/sociedad/2013/09/10/actualidad/1378801645_517962.html.

[16] Emma Fulu et al., «Why Do Some Men Use Violence Against Women and How Can We Prevent It? ? Quantitative Findings from the United Nations Multi-country Study on Men and Violence in Asia and  the Pacific» (Bangkok: UNDP , UNFPA , UN Women and UNV, 2013), 20, http://www.undp.org/content/dam/rbap/docs/Research%20&%20Publications/womens_empowerment/RBAP-Gender-2013-P4P-VAW-Report.pdf.

[17] Ibid., 3.

[18] Ibid., 21.

[19] María de la Paz Romero Toldos, Hombres víctimas y mujeres agresoras. La cara oculta de la violencia entre sexos., El Árbol del Silencio (Alcoy: Editorial Cántico, 2013), 77-84.

[20] «La feminización de la pobreza limita el acceso a la salud de las mujeres».

[21] Europa Press, «El 70% de los 1.200 millones de pobres en el mundo son mujeres», 7 de marzo de 2007. http://www.elmundo.es/elmundo/2007/03/05/solidaridad/1173121147.html

[22] Ayuda en Acción, «7 de cada 10 personas pobres son mujeres». https://www.eldiario.es/ayudaenaccion/personas-pobres-mujeres_6_363673651.html

[23] Fundación Vicente Ferrer, «El olvido, la peor de las armas», ABC, 3 de agosto de 2015, sec. Sociedad, http://www.abc.es/sociedad/20150308/abci-fundacion-vicente-ferrer-mujeres-201503041442.html. [Énfasis añadido]

[24] Shri Shafi Alam, «Accidental Deaths and Suicides in India 2012» (New Delhi: National Crime Records Bureau, Ministry of Home Affairs, 24 de junio de 2013), 179, https://web.archive.org/web/20130817070321/http://ncrb.gov.in/CD-ADSI-2012/ADSI2012.pdf.

[25] Ibid., 202.

[26] Fundación Vicente Ferrer, «El olvido, la peor de las armas». [Énfasis añadido]

[27] Ibid.

[28] «India tackles domestic violence», BBC, 26 de octubre de 2006, sec. South Asia, http://news.bbc.co.uk/2/hi/south_asia/6086334.stm.

[29] Rajiva Ranjan Verma, «Crime in India 2013: Statistics» (New Delhi: National Crime Records Bureau, Ministry of Home Affairs, 2014), 195, https://web.archive.org/web/20150327120254/http://ncrb.gov.in/CD-CII2013/Statistics-2013.pdf.

[30] «India registra un incremento de su población», Datosmacro.com, accedido 13 de julio de 2016, http://www.datosmacro.com/demografia/poblacion/india.

[31] A. Alamillos, «¿Por qué violan a tantas mujeres en la India?», ABC, 1 de diciembre de 2014, sec. Internacional, http://www.abc.es/internacional/20141202/abci-razones-violaciones-india-201412011911.html.

[32] «India registra un incremento de su población».

[33] UNODC, «Rape at the national level, number of police-recorded offences» (United Nations Office on Drugs and Crime), accedido 13 de julio de 2016, http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/statistics/crime/CTS2013_SexualViolence.xls.

[34] ABC.es, «Tres detenidos en India por la violación y asesinato de dos niñas», ABC, 30 de mayo de 2014, sec. Internacional, http://www.abc.es/internacional/20140530/abci-detenidos-violacion-india-201405301426.html.

[35] Si bien el CBI podría haberse equivocado o incluso haber sido sobornado para cubrir el crimen, lo que pretendo destacar es que no hay una razón clara por la que no se decidió publicar el desenlace. Abhishek Sharan, «Badaun girls committed suicide, CBI says after five-month probe», Hindustan Times, 26 de noviembre de 2014, http://www.hindustantimes.com/india/badaun-girls-committed-suicide-cbi-says-after-five-month-probe/story-q0F8HNBS7Vwf8n1sWOUbDI.html.

[36] ABC.es, «Acosan sexualmente a dos chicas en el autobús y nadie hace nada por defenderlas».

[37] Bhatia y Gulati, «Haryana Government puts bravery award on hold for Rohtak sisters».

[38] David Styan, «Misrepresenting Ethiopia and the Horn of Africa? Constraints and Dilemmas of Current Reporting», en The Media of Conflict: War Reporting and Representations of Ethnic Violence, de Tim Allen y Jean Seaton (London and New York: Zed Books, 1999), 292.

[39] Chomsky y Herman, Los guardianes de la libertad, 71.

[40] «Listado de asociaciones feministas: Asociaciones de interés 8M», Público, 2018, http://www.publico.es/mujer/asociaciones-interes-8m.

[41] Lucía Cerón Hernández, «Resolución definitiva de las subvenciones convocadas, mediante Resolución de 5 de julio  de  2017, (BOE  10  de  julio),  del  Instituto  de la  Mujer  y  para  la  Igualdad  de Oportunidades,  por  la  que  se convoca  la  concesión  de subvenciones  destinadas  a apoyar el movimiento asociativo y fundacional de ámbito estatal durante el año 2017.» (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, julio de 2017), http://www.inmujer.gob.es/servRecursos/convocatorias/2017/docs/MovimientoAsociativo/ResolucionFinal_MovAsoc2017.pdf.

[42] Pérez Barco, «El gran reto del hombre hoy». El título original fue “La culpa de que el hombre no se implique en las tareas del hogar ni en el cuidado de los hijos es de la mujer.”

[43] Cecilia Guzmán, «“El Mundo” achaca la retirada de una distinción a Arcadi Espada al “fanatismo de la izquierda”», El Plural, 3 de febrero de 2016, sec. Política, https://www.elplural.com/2016/02/03/el-mundo-achaca-la-retirada-de-una-distincion-a-arcadi-espada-al-fanatismo-de-la-izquierda.

[44] Isabel Elbal, «Testimonio único o denuncia falsa: gran polémica», ContraPoder, 31 de agosto de 2014, http://www.eldiario.es/contrapoder/testimonio_unico_denuncia_falsa_6_298230181.html.

[45] Pablo Castaño Tierno, «El discurso jurídico contra la libertad de las mujeres», Zona Crítica, 3 de septiembre de 2014, http://www.eldiario.es/zonacritica/discurso-juridico-libertad-mujeres_6_299280088.html.

[46] Antena3.com, «Un decálogo de “escuela feminista” en el que se pide prohibir a Neruda, a Marías, a Reverte y el fútbol en el recreo», Antena 3, 14 de marzo de 2018, http://www.antena3.com/noticias/economia/ccoo-piden-prohibir-a-neruda-a-marias-a-reverte-y-el-futbol-en-el-recreo_201803145aa920600cf23939fa0ad8dd.html.

[47] Elisa Beni, «Paisaje tras la batalla», ElDiario.es, 30 de agosto de 2017, sec. Zona Crítica, https://www.eldiario.es/zonacritica/Paisaje-batalla_6_681441863.html.

[48] Pilar Álvarez, «Jueces para la Democracia denuncia las “evidentes presiones políticas” en el caso de Juana Rivas», El País, 24 de agosto de 2017, sec. Actualidad, https://politica.elpais.com/politica/2017/08/24/actualidad/1503574401_332761.html.

[49] Pablo Malo describe el término creado por Laird Wilcox de la siguiente manera: “Difamación es la destrucción, o intento de destrucción, de la reputación, estatus o carácter de una persona o grupo de personas por medio de lenguaje o publicaciones injustas. El elemento central de la difamación es la retaliación por las actitudes, opiniones o creencias, reales o imaginarias, de la víctima con la intención de silenciar o neutralizar su influencia y de que sirva de ejemplo a los demás para evitar que otros muestren una independencia o “insensibilidad” similar y no observen los tabús debidos (…). No se usa para persuadir, sino para castigar. Aunque tenga elementos cognitivos, su empuje es primariamente emocional. La difamación ritual se usa para herir, intimidar, destruir y perseguir, y para evitar el diálogo, el debate y la discusión de la que depende una sociedad libre.” Pablo Malo, «La Difamación Ritual», Evolución y Neurociencias, miércoles,   de agosto de de 2017, https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2017/08/la-difamacion-ritual.html; También pueden consultar el artículo que originó el término en Laird Wilcox, «The Practice of Ritual Defamation», The Social Contract 20, n.o 3 (abril de 2010): 2.

[50] Wilcox, «The Practice of Ritual Defamation»; Malo, «Evolución y Neurociencias».

[51] Sahuquillo y Sevillano, «Derribando el bulo de ‘los Cantó’».

[52] «The Global Gender Gap Report», 373.

[53] Lydia Aguirre, «Bienvenidos a Planeta Futuro», El País, 16 de enero de 2014, sec. Planeta Futuro, https://elpais.com/elpais/2014/01/15/planeta_futuro/1389821361_116556.html.

[54] «Male Circumcision Partnership Launches Scale-Up of Male Circumcision», Bill & Melinda Gates Foundation, accedido 13 de julio de 2016, http://www.gatesfoundation.org/Media-Center/Press-Releases/2009/06/Unprecedented-ScaleUp-of-Voluntary-Male-Circumcision-Begins-in-Swaziland-Zambia.

[55] Beatriz Revilla, «Nueva campaña del Gobierno contra la violencia de género», Centro de Estudios Sociales Luís Vives. Acción Contra el Hambre, 16 de julio de 2014, https://web.archive.org/web/20140716051714/http://www.luisvivesces.org/actualidad/noticias/nueva_campana_del_gobierno_contra_la_violencia_de_genero.html.

[56] Gabinete de Prensa, «El Gobierno presenta la campaña Hay Salida 2015 contra la violencia de género dirigida a jóvenes y adolescentes», Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 20 de abril de 2015, https://www.mscbs.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=3634.

[57] Europa Press, «PP destaca que la partida dedicada a la violencia de género se amplía más de un 6%», 20 Minutos, 16 de septiembre de 2015, sec. Tu Ciudad, https://www.20minutos.es/noticia/2557207/0/pp-destaca-que-partida-dedicada-violencia-genero-se-amplia-mas-6/. La noticia es de 2015 pero trata los presupuestos de 2016.

[58] Ana Requena Aguilar, «La Razón y ABC, los periódicos que más dinero recibieron de una campaña contra la violencia de género», ElDiario.es, 5 de septiembre de 2013, sec. Sociedad, https://www.eldiario.es/sociedad/Razon-ABC-periodicos-recibieron-violencia_0_172183322.html.

[59] Marcos Paradinas, «Ana Mato utiliza la Violencia de Género para premiar a los medios más fieles al Gobierno», El Plural, 5 de septiembre de 2013, sec. Comunicación, https://www.elplural.com/2013/09/05/ana-mato-utiliza-la-violencia-de-genero-para-premiar-a-los-medios-mas-fieles-al-gobierno.

[60] Chomsky y Herman, Los guardianes de la libertad, 26.

[61] Ibid., 31, 40-41.

[62] Chomsky y Herman, Los guardianes de la libertad.

[63] Bécquer Seguín y Sebastiaan Faber, «Por qué los medios españoles son los peores de Europa y qué se está haciendo para mejorarlos», Contexto y Acción, 16 de septiembre de 2015, http://ctxt.es/es/20150916/Politica/2242/prensa-periodismo-censura-ley-mordaza-El-Pais-El-diario-Infolibre.htm.

[64] Raphael Minder, «Spain’s News Media Are Squeezed by Government and Debt», The New York Times, 5 de noviembre de 2015, sec. Europe, https://www.nytimes.com/2015/11/06/world/europe/as-spains-media-industry-changes-rapidly-some-worry-about-objectivity.html.

[65] Europa Press, «Más de 260 ONG denuncian ante la ONU los recortes en violencia de género», Europa Press, 15 de septiembre de 2014, sec. Igualdad, http://www.europapress.es/epsocial/igualdad/noticia-mas-260-ong-denuncian-onu-recortes-espana-asistencia-victimas-violencia-genero-20140915190202.html.

[66] Área Práctica de Género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en América Latina y El Caribe, «Manual de género para periodistas» (America Latina Genera), accedido 19 de marzo de 2018, http://www.eird.org/orange-day/docs/genero/manual-de-genero-para-periodistas-pnud.pdf.

[67] Asociación de la Prensa de Almería, «Las mujeres y el sur en el discurso informativo. Herramientas para un periodismo con perspectiva de género.», Asociación de Periodistas, 31 de marzo de 2009, http://almeria.fape.es/las-mujeres-y-el-sur-en-el-discurso-informativo-herramientas-para-un-periodismo-con-perspectiva-de-genero/.

[68] Instituto de la Mujer, «Guía práctica de comunicación con perspectiva de género en las actuaciones cofinanciadas por los fondos estructurales y el fondo de cohesión» (Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, 2013), http://www.igualdadgenerofondoscomunitarios.es/Documentos/herramientas/2007_13/2_guiaPractica.pdf.

[69] Instituto de la Mujer, «Guía para la incorporación de la perspectiva de género» (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales), 2, accedido 19 de marzo de 2018, http://pmayobre.webs.uvigo.es/06/arch/profesorado/margarita_valcarce/genero.pdf.

[70] Área Práctica de Género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en América Latina y El Caribe, «Manual de género para periodistas», 13.

[71] «Gender Equality and Women’s Empowerment: Transforming the Lives of Girls and Women through EU External Relations 2016-2020» (European Comission, 21 de septiembre de 2015), 11, https://ec.europa.eu/europeaid/sites/devco/files/150921_final_swd_gap.pdf.

[72] Ibid., 25.

[73] Ibid.

[74] Instituto de la Mujer, «Guía para la incorporación de la perspectiva de género», 24.

[75] Boletín Oficial de las Cortes Generales, «Informe de la Subcomisión creada en el seno de la Comisión de Igualdad para un Pacto de Estado en materia de violencia de género» (Madrid: Congreso de los Diputados, agosto de 2017), 4.

[76] Ibid., 22.

[77] Sandy Ruxton y Nikki van der Gaag, «The Involvement of Men in Gender Equality Initiatives in the European Union», Study Report (Luxembourg: European Institute for Gender Equality, 2012), 4, http://eige.europa.eu/sites/default/files/documents/The%20involvement%20of%20men%20in%20gender%20equality%20Initiatives%20in%20the%20EU.pdf.

[78] Christine Ricardo, «Hombres, masculinidades y cambios en el poder» (MenEngage, 2015), 26, http://menengage.org/wp-content/uploads/2014/11/Beijing-20-Hombres-Masculinidades-y-Cambios-en-el-Poder-MenEngage-2014.pdf. [Énfasis añadido]

[79] Ruxton y van der Gaag, «The Involvement of Men in Gender Equality Initiatives in the European Union», 38. [Énfasis añadido]

[80] Ibid., 40.

[81] Ibid., 4.

[82] Boletín Oficial de las Cortes Generales, «Informe de la Subcomisión creada en el seno de la Comisión de Igualdad para un Pacto de Estado en materia de violencia de género», 54.

[83] Ibid., 57.

[84] Ibid., 64.

[85] Ibid., 144.

[86] Ibid., 145.

[87] Ibid., 64.

[88] Beatriz Becerra Basterrechea, «Informe sobre el fomento de la igualdad de género en los ámbitos de la salud mental y  la investigación  clínica» (Parlamento Europeo, 12 de diciembre de 2016), 20, http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//NONSGML+REPORT+A8-2016-0380+0+DOC+PDF+V0//ES.

[89] Europa Press, «La FAPE defiende que los medios de comunicación son “una herramienta esencial para denunciar la violencia machista”», Europapress.es, 25 de octubre de 2017, sec. EP Social, http://www.europapress.es/epsocial/igualdad/noticia-fape-defiende-medios-comunicacion-son-herramienta-esencial-denunciar-violencia-machista-20171025152226.html.

[90] FAPE, «Taller online sobre “Periodismo de-generado”», Federación de Asociaciones de Periodistas de España, 11 de septiembre de 2017, http://fape.es/taller-online-sobre-periodismo-de-generado/.

[91] «Medios de comunicación asociados a “Demos el paso para la igualdad de género”», ONU Mujeres, 2016, http://www.unwomen.org/es/get-involved/step-it-up/media-compact/partners. Aunque en el caso de este pacto de medios la motivación podría no ser únicamente personal, pues la asociación con ONU Mujeres puede ser ventajosa a nivel informativo. 

6 comentarios sobre “Propaganda y género. Los cinco pilares del sesgo mediático

  1. La desechabilidad masculina no es una entelequia

    Lo estamos comprobando con la crisis del Coronavirus

    Anteriormente lo podiamos comprobar en las situaciones de emergencia: catastrofes naturales, guerras, etc.

    ¿Los trabajos mas arriesgados quienes los realizan en Estados Unidos?

    ¿Los millonarios?

    ¿Los hijos de los millonarios y la clase Wasp?

    ¿Quienes fueron a Vietnan, los anglosajones o los latinos y afroamericanos?

    ¿Quienes han trabajado en las minas de carbon o acero?

    ¿Las clases adineradas?

    ¿Y de que sexo o genero hablamos en todos esos casos?

  2. Lo que esta mostrando esta crisis del Coronavirus es que la SALUD tambien es importante para algunas personas que tienen que ir a…… trabajar.

    Antes no lo era para la ministras Calvo y tantas otras voces feministas

    Tampcco que mas de 17.000 varones fallecieran al año en España por enfermedad laboral

    No era importante.No podia ser importante.No debia ser …importante

    Lo importante es que siguieran trabajando y produciendo para las elites de siempre que han alimentado sin cesar un discurso de ensalzamiento del ama de casa

    No habia nada mas duro en el mundo que ser….ama de casa

    Nada mas duro que las….labores de casa.
    Por eso en caso de divorcio se merecia una pension vitalicia.
    A cargo del exmarido, por supuesto. No de la empresa ni de la patronal
    Y eso es lo que ha defenido Unidas Podemos y la supuesta izquierda española, europea y norteamericana.
    Todo una ….estafa
    Un fraude

    Ahora sin embargo por el Teletrabjo desde CASA se matan todas y todos. Esa es la triste realidad

  3. En el artículo pones “dijo erroneamente que la mayoria de las denuncias son falsas”.
    De donde sacas este “erroneamente”. Me ha sorprendido que sepas el valor exacto… pero a continuación dices que no se sabe.
    Se ha calculado por diferentes métodos indirectos, y en todos nos sale que entre el 70% y el 85% son denúncias falsas. Si tienes interés me lo pides.

    1. Los porcentajes que mencionas son los de denuncias archivadas, retiradas o que terminan en la inocencia del acusado. Es decir, denuncias en las que no se puede probar su culpabilidad. Aquí imaginamos que hay un número importante de denuncias falsas, pero también de otras que podrían ser auténticas y no se llegaron a demostrar. Por eso no podemos afirmar ése es el porcentaje de denuncias falsas, pues no se han demostrado como tal. Lo cierto es que en ese porcentaje habrá falsas y auténticas. No hay forma de saberlo.

  4. Si tu marido te maltrata cada dia y le quieres denunciar, no hay nada más fácil que grabarle para tener pruebas. Las víctimas, tan tontas no son. Saben perfectamente que (en teoria) hay que tener pruebas para denunciar con éxito.Y saben que en su móbil tienen grabadora. Si hace falta puede tener una conversación-trampa-grabada con la pareja para que confiese “aquello sucedió ayer”
    Quien denuncia sin ni tan sólo esta prueba, es que hace denuncia falsa. LAs que no llegan a juicio por falta de pruebas mas las que llegan pero no condenan por falta de pruebas son casi el 80%, pero del poco más del 20% condenatorias, creo recordar que la mitad son por conformidad. Esto es un chantage del tipo:
    “con lo que se te acusa y el sesgo de género de los juzgados, lo tienes fatal, como no puedes demostrar que es mentira, igual te caen 5 años. Mira! firma este documento que le aumentas la paga y la acusación será de una falta pequeña que no ingresarás a prisión (pero constará como culpable de violencia de género de por vida)”.

    Aqui hay un documento que también llega a estos valores por diferentes métodos: http://bit.ly/2fSnjh1

  5. Tina se refiere a una triste realidad muy presente en el modelo de Justicia anglosajon, fundamentalmente estadounidense que se esta importando.

    Como la acusacion es grave al acusado se le “invita” o conmina a aceptar y reconocer su “culpabilidad” por una pena mas leve.

    Una de las consecuencias de ese modelo de “justicia negociada” se puede comprobar cuando en base a examenes de ADN de presos acusados de violacion se demostró su “inocencia”.

    Gran parte de ellos habian “aceptado” su culpabilidad para evitar penas mayores pero padeciendo largas condenas de carcel.

    Es mas que evidente que el objetivo prioritario de las campañas de violencia de genero es amedrentar y chantajear a los varones para que cedan todo tipo de pretensiones en caso de divorcio.

    De ese modo se dota a las mujeres de una gran arma para poder esgrimirla en los divorcios.

    Es mucho lo que se juegan algunos varones. Casa, pension, los hijos, etc.

    El Feminismo es una maquina de chantaje, estafa y expolio.

    Una autentica maquina de matar pero no en las clases altas, porque los varones de clases altas y poderosos tienen contratos matrimoniales a la carta que les protejen en caso de divorcio.

    Una pelicula de los hermanos Cohen muestra muy bien como son esos contratos matrimoniales de los que carecen los varones de clase media y baja.

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