La victimización femenina y la violencia masculina en perspectiva (II)

Propósito y fuentes

Antes de comenzar este artículo, para evitar malentendidos, quiero subrayar que no pretendo minimizar ningún tipo de violencia, física o sexual, contra hombres o mujeres. Un solo asesinato o una sola violación ya son demasiadas, y lo mismo puedo decir sobre otro tipo de crímenes. La intención de este artículo (y el anterior) es criticar un discurso que criminaliza a los varones y exalta a la victimización femenina basándose en lo excepcional y convirtiendo dicha excepcionalidad en la norma.

Los datos de este artículo corresponden a España en el año 2012, por la única razón de que es el último año disponible en el Instituto Nacional de Estadística (INE) donde se desglosan las causas de muerte por sexo en el momento de este escrito.

Las fuentes empleadas para la elaboración de las estadísticas son:

Este último documento contiene estadísticas policiales. Las secciones de mayor interés serán:

  • Delitos y faltas conocidas por la policía. Delitos y faltas resueltos por la policía. Todo el territorio español (p. 150)
  • Victimizaciones, sexo femenino. Delitos y faltas. Todo el territorio español  (p. 250)
  • Detenciones e imputaciones. Sexo masculino. Todo el territorio español (p. 234)
  • Victimizaciones, sexo masculino. Delitos y faltas. Todo el territorio español (p. 249).

Imagino que al citar fuentes policiales se preguntarán “¿y los delitos que no resuelve la policía?”. Los delitos y faltas no resueltos se encuentran en la página 150 del anuario policial. Para calcularlos sólo hay que sustraer el número de delitos esclarecidos del número de delitos conocidos. Dicha cifra se sumará a la del número total de varones detenidos e imputados para de esta forma calcular los delitos resueltos y no resueltos. En estos cálculos, cada delito no resuelto lo hemos atribuido a una persona diferente de sexo masculino. Entiendo también que el varón detenido o imputado no es necesariamente culpable, pero para ser conservadores en las cifras asumiremos que sí lo fueron.

También puede que se pregunten “¿y los delitos que no se denuncian?”. En este artículo realizaremos estimaciones sobre los delitos y faltas que no se denuncian una vez que determinemos los crímenes conocidos en proporción a la población. Al igual que en el caso anterior, cada delito o falta no denunciado será atribuido a una persona diferente de sexo masculino.

Con excepción de crímenes específicos hacia mujeres como la violencia de género, se calcularán los delitos y faltas cometidos contra ambos sexos en todas las categorías.

Ahora y sin más dilación, comencemos a hablar de la agresión masculina cuando contrastamos la información disponible en estas fuentes.

Sigue leyendo “La victimización femenina y la violencia masculina en perspectiva (II)”

La masacre escolar en Pakistán y la narrativa mediática

El ataque de los talibanes paquistaníes a una escuela de Peshawar ha dejado más de 130 muertos, incluyendo 123 menores. Un detalle que sólo ha recogido un medio de comunicación, la agencia de noticias Bloomberg, es el sexo de las víctimas.

Citando como fuente la entrevista telefónica con un portavoz oficial del gobierno paquistaní, la agencia señala que los fallecidos fueron 123 estudiantes varones y nueve miembros del personal de la escuela, entre  ellos Feroze Shah, profesora y única víctima mortal femenina (aunque al día siguiente se identificaron dos más). La uniformidad en el perfil sexual de las víctimas no parece fortuita, ya que en dichas escuelas también se enseñaba a niñas, y de hecho las fotografías de la masacre muestran a algunas de ellas heridas o huyendo de la escena. Sin embargo, que todos los menores asesinados hayan sido varones (así como casi todo el personal adulto) nos indica que ellos eran su único, o como mínimo principal objetivo.

Ha de quedar claro que mi condena a esta masacre no sería diferente si los sexos se invirtieran. Sin embargo, resalto el dato por otra razón, y es demostrar cómo la narrativa de los medios de comunicación cambia dependiendo del sexo al que pertenezcan las víctimas.

Como de costumbre, una de las cosas que más me llamó la atención en las noticias sobre esta masacre fue la utilización de palabras neutras como “menores” o “escolares”. Sólo el uso de la palabra “niños” en algunos medios hispanohablantes (aunque empleada de forma genérica) se acerca a describir la realidad de lo ocurrido. La prensa anglosajona, con la excepción de Bloomberg, utiliza la palabra neutral “children”. Puedo imaginar que quizá no todos los medios conocían el sexo de las víctimas, pero la noticia de Bloomberg y la de los diarios que mencionaré fueron publicadas el mismo día. Sea como fuere, lo que sin lugar a dudas me cuesta entender es lo siguiente:

ElPaisataque en Pakistan 3

 

Como pueden ver en la imagen, la noticia sobre el ataque se suplementa con una galería de imágenes y un reportaje titulado “Aulas de sangre en Pakistán”. ¿De qué trata este reportaje?

Sigue leyendo “La masacre escolar en Pakistán y la narrativa mediática”

El estudio de la Unión Europea sobre la violencia en la pareja: un fraude

La guerra mediática contra el varón sigue su curso, esta vez a cargo de un estudio de la Agencia por los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. El informe señala que un 33% de las mujeres ha experimentado violencia a partir de los 15 años: el 22% dentro de una relación de pareja y el 11% por parte de otra persona. Como era de esperar, numerosos medios de comunicación no han tardado en hacerse eco de la noticia, de forma irresponsable como ya ocurrió con el informe de ONU Mujeres.

Nadie parece haber reparado, sin embargo, en que los resultados de este informe se basan en una muestra altamente cuestionable. Los investigadores entrevistaron a mujeres de los 28 países de la Unión Europea. Cada país contó con entre 1.500 y 1.600 entrevistas completas, siendo la excepción Luxemburgo, donde se entrevistaron a 908 mujeres (p. 16, 174). Uno podría pensar, por tanto, que los porcentajes de violencia presentados por el estudio y los medios de comunicación se basan en las respuestas de las 42.023 mujeres entrevistadas, lo que constituye una muestra aceptable. Sin embargo, la realidad ha terminado siendo otra.

Violencia mujeres europeasCuando se trata de la violencia experimentada en los últimos 12 meses, como el propio estudio indica, los porcentajes entre paréntesis se basan en resultados donde menos de 30 mujeres respondieron a la pregunta (p. 34). Veamos con un ejemplo a lo que me refiero.

Sigue leyendo “El estudio de la Unión Europea sobre la violencia en la pareja: un fraude”

Misandria en el diario El País (II)

En esta segunda entrada voy a tratar algunas observaciones sobre el artículo “El varón, arma de destrucción masiva”, principalmente el mantenimiento de una narrativa que excluye a las mujeres como agresoras y a los varones como víctimas. Si no leyeron la primera entrada, recomiendo hacerlo ahora para que en la sección de comentarios no tenga que repetir cosas explicadas con anterioridad. Al final del artículo realizaré una breve reflexión sobre la narrativa de género actual y el mundo universitario. He marcado algunas citas en azul para que no se confundan con las del texto de El País.

Torreblanca escribió:

Así pues, las mujeres no matan mujeres, solo varones y, en gran proporción, en defensa propia.

Esta afirmación habría que sustentarla con alguna fuente. Si vamos a decir que las mujeres matan sobretodo en defensa propia, tendríamos igualmente que examinar cuántos varones han matado en defensa propia y por supuesto para defender a otros, rasgo característico de su rol de género.

Los efectos de una cultura patriarcal dominada por varones son tan demoledores que pareciera que en el mundo se libra una guerra (invisible, pero guerra) de varones contra mujeres.

No se puede hablar de patriarcado a nivel mundial. Si patriarcado significa “el gobierno de los padres”, tendríamos que excluir, como mínimo, a las sociedades occidentales donde los padres pierden rutinariamente la custodia de sus hijos. Éste es un tema que ya discutí en otra entrada.

Según Naciones Unidas, el 70% de las mujeres han experimentado alguna forma de violencia a lo largo de su vida, una de cada cinco de tipo sexual.

Un dato tan extremo también habría que sustentarlo con una cita. En este blog hemos analizado informes de ONU Mujeres y demostrado que no se trata ni mucho menos de una organización objetiva y neutral. ¿Cómo se ha llegado a esta cifra? ¿Se han incluido las peleas entre hermanos, las del patio de colegio o con otros niños como parte de esta violencia? ¿Se han incluido los azotes de padres y madres (recordemos que la mayor parte del abuso infantil corre a cargo de las mujeres, aunque no por mucho)? Si así fuera, lo que me extraña es que no llegue al 99% para ambos sexos.  Sin más información, este dato no nos dice nada. Lo que pretende sugerir, sin embargo, está claro: que las mujeres viven rodeadas de hombres violentos. De este modo no se afirma que la mayoría de la violencia es perpetrada por hombres, algo que podemos aceptar, sino sugiere que la mayoría de los hombres son violentos, algo bastante más siniestro.

Increíblemente, las mujeres entre 15 y 44 años tienen más probabilidad de ser atacadas por su pareja o asaltadas sexualmente que de sufrir cáncer o tener un accidente de tráfico.

Una vez más, desconocemos de dónde provienen estos datos. El autor citó fuentes para la criminalidad y la encarcelación masculina porque son las únicas que puede probar como independientes. El resto las omite y confía en que mostrando dos correctas asumamos que el resto tienen la misma validez. Lo cierto es que los datos de la victimización femenina suenan a los estudios de ONU Mujeres y otras organizaciones feministas que tienden a exagerar los números con fines políticos. Sin una fuente estos datos no son más que parte de la estrategia para lograr el mayor ultraje posible e instigar odio hacia los hombres. Si hiciéramos una afirmación así sobre cualquier otro grupo humano sin fuente alguna (y a veces con ella) sería inadmisible.

En España y otros países de nuestro entorno, casi la mitad de las mujeres víctimas de homicidios lo fueron a manos de sus parejas, frente a un 7% de hombres, lo que significa que la probabilidad que tiene una mujer de morir a manos de su pareja es seis veces superior a la de un hombre.

Una vez más, no tenemos una fuente para tal afirmación. Mucho menos una fuente independiente. De todas formas, lo que también señalaría este dato es que el hombre termina asesinado en una mayor variedad de escenarios que la mujer. Al menos en España, el 63% de las víctimas de homicidio son varones. En USA representan el 76,8%, como nos muestra el propio gráfico de Torreblanca. A nivel global constituyen el 82%.

Sigue leyendo “Misandria en el diario El País (II)”

Misandria en el diario El País

Actualización 03/02/14. Pueden leer la segunda parte del artículo aquí.

La misandria está tan instalada en nuestra sociedad que muchos encuentran difícil verla y denunciarla aunque se encuentre delante de sus narices. De hecho, un periódico de tirada nacional como El País puede publicar un artículo cuyo único objetivo es difamar al varón y recibir como respuesta el silencio de la sociedad, con la excepción de algunos comentaristas. El ensayo en cuestión fue escrito por José Ignacio Torreblanca y se titula “El varón, arma de destrucción masiva”.

Aquellos que lo han leído quizá se pregunten “¿acaso es misandria señalar que el 90% del crimen violento es cometido por varones y que también han sido en su inmensa mayoría el brazo ejecutor de los conflictos bélicos?” Mi respuesta en este caso es que no. Citar esos datos no constituye un acto de misandria, en cuanto a que son, con algunas puntualizaciones, ciertos, y yo mismo los he utilizado en mis discusiones (sus cifras sobre la victimización femenina, sin embargo, son discutibles). Lo que constituye misandria en este artículo son la ausencia intencionada de contexto y el objetivo que el autor persigue con este escrito.

Torreblanca no quiere entrar en las causas de la violencia masculina, que podrían haberse explicado aunque fuera superficialmente. ¿La razón? Con su artículo lo que pretende, y en eso es bien explícito, es que se señale mucho más el sexo de quien comete la violencia cuando hay un debate público sobre este tema. Cito (el subrayado es mío):

La cruda realidad es que, desde la noche de los tiempos, el ser humano ha mostrado una increíble capacidad de matar, y de hacerlo en masa y sostenidamente, y para ello se ha servido de cualquier cosa a su alcance: un machete, un AK-47, explosivos convencionales o bombas atómicas. Un momento: “¿el ser humano?”. No exactamente. La práctica totalidad de todas estas muertes tienen en común un hecho tan relevante como invisible en el debate público: que fueron varones los que los cometieron (…).

Existen muchas posibles, y complejas, explicaciones sobre estos hechos. Tampoco son fáciles las respuestas que debamos dar, y mucho menos las medidas a adoptar. Pero los hechos están ahí, y son incontestables: los varones matan y se matan, mucho, y ejercen mucha violencia contra las mujeres. Sin embargo, el debate público sobre este hecho es inexistente. Antes que repuestas, este debate requiere preguntas, en realidad una sola pregunta: ¿son los varones armas de destrucción masiva?

Claro que si no queremos empezar este debate por las causas del problema, ¿qué se pretende lograr exactamente con las preguntas, o mejor dicho, su única pregunta (que por cierto él responde en su artículo)?. Voy a mostrarles lo que pretende con un ejemplo en el que también los datos son “incontestables”. Ya que Torreblanca ha utilizado estadísticas del crimen en Estados Unidos para hacer su caso, voy a utilizar las mismas fuentes en mi ejemplo.

Sigue leyendo “Misandria en el diario El País”