¿Nos dice algo San Valentín sobre las relaciones de género?

En el llamado Día de los Enamorados no parece que haya reciprocidad entre los sexos, o al menos así lo afirman algunas fuentes. Según Business News Daily los hombres gastan el doble que las mujeres en regalos para la ocasión.

Pero no todo es dinero. El sentimiento de obligación para regalar también es mayor entre los hombres que entre las mujeres (63% frente a 31%, según el Journal of Business Research). Otro estudio de una asociación de consumidores entrevistó a 105 hombres y les preguntó qué asociaban con el Día de San Valentín. “Mostrar cariño y afecto” apareció en primer lugar.  “Obligación” se encontraba inmediatamente después. La investigación desarrollaba un trabajo anterior que demostraba el mayor descontento de los hombres hacia este día con respecto a las mujeres.

Volviendo a la pregunta del título. ¿Nos dice algo San Valentín sobre las relaciones de género, y específicamente en la pareja heterosexual? Desde luego. Que el hombre siente una mayor obligación de demostrar su amor, y la mujer un mayor derecho a exigir que se le demuestre. En el cortejo tradicional, el hombre tiene que hacer, mientras que a la mujer le basta con ser, al menos generalmente hablando. Lo que ocurre en San Valentín es una muestra de que esta actitud no ha desaparecido, aunque no es ni mucho menos la única.

¿Quién se beneficia de este sentido de hombría tradicional? Hay quien puede pensar que las mujeres, pero la verdad es que no mucho. Quienes han orquestado este día a bombo y platillo a fin de manipular el sentimiento de obligación masculina y promover las expectativas femeninas para así aumentar sus ganancias son los verdaderos beneficiados.

Dicho todo esto, no considero que sea necesariamente malo comprar algo a tu pareja por San Valentín. Aunque si la obligación es el principal motor tras el regalo, más vale tener principios que dejarse manipular por un día que perpetúa la posición deudora del varón en las relaciones afectivas.